gutiNatxo Corral. Este artículo pertenece a la serie que relaciona determinadas lesiones con deportes concretos. En esta ocasión Ion Goldaraz, colaborador de la sección, hará valer su experiencia en el tratamiento de futbolistas, para desarrollar los pormenores de esta patología.

1) ¿EN QUE CONSISTE LA PUBALGIA?

La pubalgia del futbolista, también conocida como: entesitis púbica u osteopatía dinámica de pubis, entre otras acepciones, consiste en una inflamación crónica de las inserciones de los músculos del pubis, manifestándose mediante la aparición de un foco de dolor en la zona coloquialmente denominada ingle, pudiendo estar asociada a repercusiones viscerales en vejiga, intestinos, estómago, etc… . Este tipo de lesión se considera una “enfermedad ocupacional”, esto es: mientras las secretarias padecen de Síndrome de Quervain (tendinosis que guarda relación con los dos primeros dedos), los tenistas de epicondilitis, por poner algunos ejemplos. Los futbolistas a causa de la actuación reiterada de los abdominales y adductores, no confundir con abductores, los primeros llevan la pierna hacia adentro (hacia la línea media del cuerpo), y los segundos la llevan hacia fuera y se localizan en la parte lateral (glúteos, etc.), en el mecanismo del lanzamiento o chut, padecen una inflamación crónica en la zona que provoca en un estadio inicial dolores ante el esfuerzo y, al agravarse también en reposo.

2) CAUSAS

2.1) La descompensación entre los músculos adductores y abdominales. 2.2) La excesiva o nula movilidad de la sínfisis púbica y la sobrecarga de adductores y abdominales en situaciones de salida y frenada brusca, desplazamientos laterales y en lanzamientos de balón con el pie. La sínfisis púbica hace referencia a la estructura ósea sobre la que se insertan los citados músculos. 2.3) Factores inherentes a la práctica deportiva reiterada o extrema: Esto es, un número excesivo de partidos, el cambio de superficies de juego (mojado a seco, duro a blando), una recuperación deficiente o, una preparación física mal adaptada derivan en una aceleración o extensión de la lesión. 2.4) Una caída brusca sobre los pies: Las fuerzas de recepción en el suelo pueden ser desiguales, una rama pubiana puede elevarse más que la otra ocasionando un desequilibrio del pubis con estiramiento de las estructuras ligamentosas. 2.5) Pérdida de apoyo en el suelo o, un movimiento contrariado por una oposición sobre la extremidad inferior puede provocar una tensión súbita de los adductores. Este estrés puede deteriorar los ligamentos o las inserciones musculares que se realizan en el pubis.

3) CLASIFICACIÓN

3.1) Pubalgia Alta: Cuando se inflaman los músculos rectos anteriores del abdomen. El dolor viene por un problema en la musculatura abdominal.

3.2) Pubalgia baja: cuando el daño se localiza a nivel de los músculos adductores (son tres: mayor, medio y menor). En la mayoría de los casos, es del adductor mediano.

3.3) Pubalgia Mixta: cuando se conectan ambos grupos musculares.

4) COMO EVITAR SU APARICIÓN

4.1) Realizar sesiones de flexibilidad especiales, un mantenimiento de la misma durante el entrenamiento y una elongación al finalizar los entrenamientos: a) En el calentamiento: Se aboga por un trabajo activo de la musculatura, ejercicios que se asemejen a la práctica deportiva, controlando en todo momento el movimiento. Un ejemplo en el gimnasio sería el empleo de la máquina que se suele utilizar para fortalecer los abductores y los adductores. En el campo de juego podríamos simular ese movimiento sin resistencia, o bien con la ayuda de un compañero ofreciendo resistencia. b) En la vuelta a la calma: Se trabajará con estiramientos pasivos, o asistidos. 4.2) Empleo del trabajo isométrico (se explicará en un apartado posterior). 4.3) Dosificación de las cargas de acuerdo al grupo de trabajo. 4.4) Refuerzo de la musculatura estabilizadora de cadera. 4.5) Trabajo compensatorio de potenciación muscular: a) Abductores. b) Adductores. c) Abdominales: tanto superiores, como inferiores y oblicuos.

5) TRATAMIENTO PUBALGIA

Este tipo de tratamientos, tiene el objetivo de recuperar la capacidad de elongación muscular de la zona y de reforzar sus tendones y, puntos de inserción. Siendo los ejercicios de flexibilidad clásicos estériles al provocar únicamente la reacción concéntrica del músculo.

Existen diversos métodos, en muchos casos complementarios, para tratar este tipo de lesión:

5.1) Fisioterapia

a) Electroestimulación.

b) Ultrasonido.

c) Láser: tiene acción antiinflamatoria.

d) Si habiendo realizado un tratamiento fisioterápico serio e intenso, no obtenemos respuesta después de 3 meses, se recurrirá al tratamiento quirúrgico.

5.2) Osteopatía

a) Movilizaciones de pubis, columna lumbar, ilíacos, extremidad inferior

5.3) Terapia manual

a) Diferentes técnicas de masaje y drenaje.

5.4) Antinflamatorios – infiltraciones

a) No se debe abusar de ellos.

5.5) Tratamiento quirúrgico

Sólo se recurre en los casos de agravamiento extremo de la lesión que, en cualquier caso, no debería haber llegado nunca a este punto con un trabajo preventivo adecuado. Este recurso, incluso si esta plenamente justificado, sirve para reforzar el pubis, pero no trata las causas.

Las fuerzas excesivas persistentes en los circuitos musculares pueden derivar en otras lesiones que se describen a continuación:

a) A nivel del pubis: Se procedería a una nueva intervención.

b) A nivel de los lumbares: La solución podría estar en la realización de una intervención lumbar.

c) Desgarros musculares graves: Deberán operarse, una sobretensión puede afectar a cualquier grupo muscular dentro de la zona afectada.

d) A nivel de las rodillas: Los meniscos.

e) El afectado padecerá mayor rigidez, con las consecuencias que este efecto conlleva.

f) Efectos a largo plazo: Dolores de rodilla y cadera

5.6) Tratamiento Isométrico

En los casos muy dolorosos y agudos, permite obtener rápidamente un efecto sedante sobre las inserciones musculares, sobre los tendones y sobre las vainas de los músculos. Este trabajo se particulariza según la zona afectada:

a) Adductores: Sentado con la piernas abiertas y las rodillas dobladas. Las rodillas tienden a acercarse, los codos se oponen a ello 10″ de contracción suave. 10″ de reposo. Realizar 10 repeticiones.

b) Abductores: Sentado con las piernas cerradas y las rodillas dobladas. Las rodillas tienden a separarse, los codos se oponen a ello. 10″ de contracción. 10″ de reposo. Realizar 10 repeticiones.

c) Rectos del abdomen: Tumbado boca arriba, rodillas flexionadas, talones en el suelo, levantar el tronco con los brazos estirados, las puntas de los dedos no superan la rótula. 10″ de contracción. 10″ de reposo. Realizar 10 repeticiones.

d) Oblicuos: Posición como la anterior tocando una rodilla con el codo opuesto, realizando la mitad del movimiento cada uno. 10″ de contracción. 10″ de reposo. Realizar 10 repeticiones.
Debido a la complejidad de tratamiento de la lesión, se debe hacer especial hincapié en evitar por medio de los métodos anteriormente descritos la aparición o agravamiento de este tipo de patologías.

La consulta, como siempre, sigue abierta para vuestras preguntas, dudas y propuestas. Un saludo.

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La redacción de menecesitas.com está compuesta por periodistas, fisioterapeutas, licenciados en educación física, nutricionistas y sobre todo deportistas. Todos nosotros escribimos con la intención de ayudarte en la mejora de tu pasión, el deporte.

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