Qué no te engañen ni masajistas ni quiroprácticos ni curanderos

por Redacción 11/01/2010 Imprimir
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Natxo Corral. Día a día nos encontramos con gente que se ofrece para curarnos: masajistas, quiroprácticos, curanderos... los cuales pese a las diferencias que hay entre ellos, todos tienen un denominador común, carecen de una titulación homologada de garantías.

Analizando los estudios de estos "profesionales", existen casos alarmantes en los cuales se evidencia las escasas garantías que nos pueden ofrecer. Por ejemplo: para poder ejercer como masajistas se imparten cursos de 40 horas, te acreditan para ejercer. La verdad, el creer que en 40 horas se puede tener una mínima idea de lo que hay en nuestro cuerpo, es ser un ingenuo. En una facultad de fisioterapia para tan sólo una parte de la anatomía de nuestro cuerpo se dan 90 horas. La comparación no precisa comentarios.

Nadie se dejaría operar por un cirujano que ofreciera dudas en sus conocimientos o titulación, tenemos claro que, a la hora de operarnos, elegiremos un cirujano con su titulo de la facultad de medicina, y si tiene mucha experiencia mejor.

En consecuencia, si ante estas situaciones no tenemos dudas, sólo pido que exijamos un mínimo para garantizar un tratamiento adecuado y bien fundamentado, ese mínimo que debemos exigir es un titulo oficial de fisioterapeuta.

La fisioterapia engloba diferentes técnicas de tratamiento, no sólo el masaje como muchos creen, de hecho este ocupa una parte del programa de estudios bastante reducido, si lo comparamos con otros campos de conocimientos necesarios. La fisioterapia debemos incluye las movilizaciones, electroterapia, estiramientos, ejercicios correctivos... y otra serie de técnicas adecuadas a cada tipo de patología.

En esta sección de salud queremos seguir tratando temas de interés general, desde lesiones, a la orden del día por lo habitual de las mismas, hasta temas planteados por ustedes mismos. El enfoque que pretendemos dar no es tan sólo el de explicar sin más la lesión; desde esta página trataremos dar sencillos consejos que cada uno pueda aplicar en su propia casa: desde ejercicios preventivos, hasta cosas que nos ayuden a disminuir el dolor o molestias, de forma que nos ayudará a completar los tratamientos prescritos.

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