Fractura de tibia y peroné, cómo tratar esta lesión

Fractura de tibia y peroné, cómo tratar esta lesión
por Redacción 16/04/2010 Imprimir
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Hoy recurrimos a los servicios médicos del Real Madrid (Sanitas) para hablar de la fractura de tibia y peroné, una de las lesiones más temidas por los futbolistas y los aficionados al deporte, sobre todo, por la espectacularidad y el tiempo de recuperación tan amplio que sufre el jugador.

Estas lesiones tan traumáticas están causadas principalmente "por entradas muy duras en los partidos de fútbol o por golpes fortuitos de gran impacto, como sucede en deportes como el esquí o en los accidentes de circulación", según Carlos Díez, director de los Servicios Médicos Sanitas - Real Madrid.

tibia¿Qué es una fractura de tibia y peroné y cómo se produce? La tibia (hueso de la espinilla) es el hueso más largo y medial de los huesos de la pierna. En su extremo proximal los cóndilos medial y lateral se articulan con el extremo distal del fémur para formar la articulación de la rodilla. La tuberosidad de la tibia es un área áspera en la superficie anterior de la tibia.

El peroné discurre al lado y de forma paralela a la tibia y es delgado y con forma de vara. El peroné no soporta peso y no toma parte en la articulación de la rodilla, la tibia es el único hueso que soporta peso en la pantorrilla. Ambos huesos se encuentran a la altura del tobillo. Aunque cada uno de ellos se puede fracturar por separado, normalmente se producen fracturas conjuntas.

La mayor parte de las fracturas implican la parte proximal (cerca de la rodilla) o distal (cerca del tobillo) de los huesos. Debido a la fina cobertura de piel y de otro tejido sobre la tibia, estas fracturas son a menudo fracturas abiertas, lo que significa que los trozos de hueso roto desgarran la piel.

Entre las causas que pueden originar esta lesión se encuentran: Una fuerza directa o impacto en los huesos a lo largo de los mismos o en sus extremos.

# Fuerzas rotacionales o indirectas en los huesos, por ejemplo, a causa de un choque fuerte.

# Por torsión, especialmente cuando el hueso soporta carga o cuando el pie está fijo.

Principales síntomas y diagnóstico de la fractura de tibia y peroné

El síntoma principal de esta lesión es el fuerte dolor, así como la incapacidad para caminar, soportar peso o mover la pierna. Puede incluso aparecer una deformidad en el lugar de la fractura o ésta puede ser abierta. También podemos encontrar una hinchazón y un exceso de sensibilidad en la zona.

La inestabilidad de la pierna es una de las complicaciones a largo plazo si no se trata la fractura. El daño en los vasos sanguíneos a causa de una fractura causa algunas veces hemorragia interna e hinchazón, así como problemas circulatorios en el pie. La afectación nerviosa puede conllevar problemas serios como pie caído o una pérdida de sensibilidad en la pierna y el pie.

Cómo tratar una fractura de tibia y peroné

# Nada más producirse el choque, se deben seguir las siguientes indicaciones: Inmovilizar la pierna inmediatamente. Para concretar el diagnóstico, la radiografía es esencial.

# Controlar cualquier hemorragia que pueda presentarse en una fractura abierta.

# Buscar atención médica.

# La consolidación de los fragmentos es tanto más rápida cuanto más sólida sea la coaptación de los mismos.

# Ser conscientes de que el tiempo es el que cura las fracturas.

Si el sujeto es joven, en las fractura s por separación o por aplastamiento con gran desplazamiento es preciso pasar por quirófano. Una de las técnicas más utilizadas en el tratamiento quirúrgico de las fracturas es la osteosíntesis. A través de la implantación de diferentes dispositivos (placas, clavos, tornillos, alambre, agujas...), las fracturas se reducen y se fjjan de forma estable. Aunque inicialmente estos implantes estaban fabricados en acero de grado médico, en la actualidad se utilizan materiales como las aleaciones de titanio o los polímeros bioabsorbibles ( como el PLLA, polímero de ácido poliláctico). En los últimos años se han desarrollado técnicas de osteosíntesis mínimamente invasiva que permiten una recuperación más rápida de las fracturas.

Recuperación de una fractura de tibia y peroné

Una vez curada la fractura, es necesario reconstruir la fuerza y la flexibilidad de los músculos de la pierna. Para lograrlo, lo mejor es la realización de ejercicios de amplitud de movimiento y estiramiento, siempre dependiendo de la localización de la fractura y del período de inmovilización requerido. Cuando la fractura haya curado, debe efectuarse una vuelta gradual a la actividad para prevenir la repetición de la lesión. Para el doctor Díez, "si se reduce bien y se le permite curar por completo, una fractura no tiene por qué presentar problemas futuros".

Vía: Sanitas

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