Osteoartritis, síntomas y tratamiento de uno de los tipos más comunes de artritis

Osteoartritis, síntomas y tratamiento de uno de los tipos más comunes de artritis
por Redacción 21/10/2012 Imprimir
-

En algunos casos la Osteoartritis no de los tipos más comunes de artritis puede provocar debilidad muscular en la rodilla, lo que supone una mayor tensión en los ligamentos. Pero ¿qué es en realidad la osteoartritis?

La osteoartritis es uno de los tipos más comunes de la artritis que causa la desintegración del cartílago. Este cartílago sirve como revestimiento en los extremos de las articulaciones y permite que los huesos rocen el uno con el otro sin que haya fricción y por lo tanto dolor. Cuando se destruye este cartílago se produce dolor, inflamación y la pérdida de movimiento. En un cierto plazo, las articulaciones pueden perder su forma normal.

¿A qué partes del cuerpo afecta?

La Osteoartritis afecta principalmente las manos, las rodillas, las caderas, los pies, el cuello. Es una de las causas más comunes de la inhabilidad física entre adultos.

¿Quienes pueden sufrir Osteoartritis?

Tienen más posibilidades de sufrir osteoartritis aquellas personas con lesiones comunes causadas por deportes, acciones que se hacen de manera repetida principalmente en el trabajo o accidentes en los que se han dañado los cartílagos. Otra causa puede ser obesidad, dando como resultado osteoartritis de las rodillas.

La osteoartritis en la rodilla

La osteoartritis que afecta a la rodilla puede provocar daños en los ligamentos y los músculos en algunos casos. Si se da esta situación, la articulación de la rodilla puede llegar a "ceder". Sin embargo, si el paciente se mantiene activo y ejercita regularmente la rodilla, puede prevenir este tipo de lesión. Se ha demostrado que, en algunos casos, el ejercicio también puede reducir el dolor asociado a la osteoartritis de la rodilla y evitar una discapacidad a largo plazo.

Como paliar el dolor o mejorar la osteoartritis de la rodilla

Es posible que le indiquen que practique una combinación de distintos tipos de ejercicio. Los ejercicios de tonificación mejoran la musculatura que rodea las articulaciones, lo que contribuye a estabilizarlas al tiempo que se reduce el dolor. También debería practicar alguna actividad aeróbica: cualquier actividad con la que aumente la frecuencia cardíaca y le cause una ligera dificultad para respirar. Este tipo de ejercicio contribuye a aliviar el dolor y mejora la salud y el bienestar generales. La actividad aeróbica también puede ayudarle a perder el exceso de peso o a controlar su peso, lo que reduce las posibilidades de que los problemas de rodilla empeoren en el futuro.

Los ejercicios de rango de movimiento y los estiramientos también son importantes para mantener su flexibilidad y movilidad. En este tipo de ejercicio se mueven las articulaciones en todo su rango de movimiento e incluso un poco más allá de dicho rango.

Además de la importancia de mantenerse activo en general, el fisioterapeuta también puede recomendarle la práctica de algunos ejercicios pensados específicamente para la rodilla. Se tratará de ejercicios con el cuádriceps. Los músculos del cuádriceps se encuentran en la parte delantera del muslo. Si se padece osteoartritis, van debilitándose, por lo que es importante ejercitarlos y tonificarlos. De esta forma, puede reducir el dolor y mantener la mayor movilidad posible. Estos ejercicios incluyen elevaciones de la pierna estirada, estiramientos musculares y contracciones musculares.

Es importante que le aconsejen qué ejercicios son los que más le convienen para que no someta a tensión músculos y articulaciones individuales, lo que podría provocar una lesión o problemas a largo plazo. El médico de cabecera puede remitirle a un fisioterapeuta, o a un reumatólogo (especialista en el sistema musculoesquelético, las articulaciones y los tejidos que las rodean) para que cuente con la opinión de un especialista.

Los programas del tratamiento de la Osteoartritis implican una combinación de los medicamentos, tratamiento fisioterapeuta, terapia física y ocupacional (dependiendo de las necesidades de los pacientes), los hábitos del estilo de vida y salud general. Las compresas heladas y lo medicamentos se pueden utilizar para ayudar a reducir dolor y la inflamación. En algunos casos más extremos, la cirugía puede ser la última alternativa.

Fuentes: Información propia, Sanitas, Illinois Department of Public Health

Enlaces relacionados

X

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias para mantener identificados a los usuarios registrados y poder personalizar los servicios y cookies de terceros analíticas para estadísticas de las páginas vistas pero siempre de una forma anónima. Política de cookies